Lunes, 11 de septiembre de 2006
Este fin de semana ha sido decisivo en mi convicción sobre las 2 ruedas, los acontecimientos acaecidos han hecho darme cuenta que quiero una
moto pero ya mismo.
SABADO 09
Me levanté temprano para ir al
Jarama con Ramon y su amigo Rodolfo, se disputa una de las carreras del trofeo
RACE de motociclismo. Después de un breve trayecto llegamos al circuito, nada más llegar ya se nota el ambiente motero por todos los rincones. Una vez localizado el figura que ibamos a ver, Jesus Alvarez Calleja, nos ponemos manos a la obra y pasamos a la zona de boxes o zona VIP por el ambiente que se respiraba. Coches impresionantes, motos impresionantes, pivas impresionantes... se nota que estamos en zona exclusiva.
Empieza la clasificación, Calleja queda en 5º posición, muy buena posición contando que va 1º en la
clasificación general.
Comienza la carrera! En la primera vuelta tocan su moto y Calleja al suelo. Vaya faena, yo que quería ver como ganaba el campeonato...
Al terminar la carrera le pregunté cómo estaba y todo estaba bien, excepto el orgullo que se quedó tirado en la gravilla del circuito.
¡¡¡¡¡¡ ANIMO CALLEJA, ESTAMOS CONTIGO !!!!!!
DOMINGO 10
Suena el teléfono a las 4 de la tarde y es una invitación para ir a casa de una amiga a pasar la tarde. Tras ponernos bellos, en la medida de lo posible, partimos hacia Torrejón. Una vez allí, el novio de la susodicha, me rapta y me monta en su
moto para dar una vuelta.
Sin palabras, el trayecto fué de unos 15 minutos por la A2 y la sonrisilla tonta que se me puso desde que subí a la moto hasta que bajé fué de foto. Es una sensación indescriptible, una sensación única, 1 modo diferente de sentir la libertad.
Conclusiones
- El casco es menos incomodo de lo que parece
- Por fin he descubierto y sentido lo que siginfica la
fuerza G
- He ido a 200kms/h y no me he dado cuenta
¿Qué mas se puede pedir para un fin de semana? Está claro, que yo hubiera tenido mi propia
moto.
Por: NiGhT_DeMoN | Al volante | Comentarios (1) | Referencias (0)